La vida se detiene
“Mi mamá falleció de la angustia” cuenta Amanda Hernández, del otro lado de la pantalla, en una videollamada el 24 de agosto de 2022. Su hermano Wilmar Estuardo Hernández tenía 31 años cuando salió de su hogar en El Progreso, Jutiapa en junio de 2015, se dirigía a Texas.
Desde que Wilmar tenía 15 años le dijo a su familia que quería irse a los Estados Unidos. Era el menor de 10 hermanos, 8 hombres y 2 mujeres. Ya dos hombres habían migrado para generar ingresos y pagar los estudios a los otros hermanos. “Mis hermanos no querían que él se fuera, pero él insistió ¿y para qué? Si yo hubiera sabido que esto iba a pasar, jamás lo hubiera dejado marchar”. En la sala de la casa de Amanda hay una fotografía de su hermano y sus tres sobrinos, hijos de Wilmar.
A pesar de los riesgos, ¿por qué hacen el viaje? Marcel Arévalo, coordinador del programa de Pobreza y Migración de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) de Guatemala, explica: “Quienes se van, saben que es un viaje que puede costarles la vida. Sin embargo, es mayor el temor a seguir viviendo en ambientes donde el desarrollo no es el denominador común y pesa más la esperanza de que van a lograrlo, que pueden llegar y aspirar a una vida mejor, que es la razón por la cual inician el viaje”.
Este viaje implica costos para las familias. Un informe del Research Triangle Institute (RTI) y World Vision Guatemala reveló que el 97 por ciento de las familias que experimentan el desplazamiento de un pariente cercano a los Estados Unidos están afectadas emocionalmente. En los casos más severos, sufren depresión y ansiedad, según el informe, esto se debe a la incertidumbre y el temor ante los riesgos del camino o la pérdida de contacto con sus seres queridos.
La familia Hernández vive en esa incertidumbre. La vida se detiene: “no hay día en el que me levante y no piense en mi hermano”, dice Amanda con lágrimas en los ojos, “me pregunto si pasa hambre, si tiene frío, en dónde se encuentra y si algún día voy a volver a verlo, pero para nosotros la búsqueda no se acaba, no se acaba hasta que lo encontremos”.